¿Cómo conseguir que una casa de pueblo te cause un efecto rústico, elegante, mediterráneo y minimalista a la vez?

Una casa de pueblo te puede ofrecer un hogar único. Si combinamos materiales nobles como la madera, metales, cerámicas y piedras naturales, con elementos textiles como el algodón y/o el lino y les damos pinceladas de color con las plantas y alguna obra artística, su resultado puede ser el de una casa moderna.

Fotografía de decorevista.com 

El minimalismo y lo elegante no están reñidos con lo rústico. Últimamente se habla mucho del estilo rústico-chic o neo-provenzal.

Estos términos dan nombre a la evolución de las necesidades, la aplicación de lo práctico y lo cómodo en una casa ubicada en cualquier rincón cerca del mar, de la montaña o en un pequeño pueblo del interior. Inspirados en aquellas casas rústicas en las que los elementos básicos eran los protagonistas, elaborados a mano con materiales naturales.

Fotografía de Lula Poggi

Fotografía de bohemianandchic.com

Hoy en día queremos mantener esa esencia, sin un exceso de mobiliario y decoración. Por ejemplo, ciertos artículos que antiguamente se empleaban para producir y conservar los alimentos se reutilizan ahora para decorar, como piezas únicas y difíciles de encontrar.

Fotografías de studio-macgee.com

Fotografía de admagazine.com

Fotografía de arquitecturaydiseno.es

Si queremos darle un matiz arquitectónico, diremos que en una casa rústica moderna una de las reglas es mantener su estructura, despejar falsos techos y dejar a la vista las piedras y las vigas con las que se construyeron. Esta forma de conservar su identidad se acompaña de espacios nuevos, abiertos y diáfanos que dejan entrar la luz, junto a últimas tecnologías diseñadas para facilitarte la vida.

Fotografía de archilovers.com

Fotografía de nomadbubbles.com

Fotografía de archilovers.com