al alquilar el inquilino es importanteEMPATÍA es la capacidad del ser humano de ponerse en el lugar del otro, de ponerse en los zapatos del otro. Por tanto, ser empático significa ser consciente y considerado con los sentimientos de los demás. La EMPATÍA es una práctica que aconsejo a los propietarios de una vivienda a la hora de vender o alquilar.

Cuando realizamos un HOME STAGING, nos basamos en técnicas de decoración para la mejora de la vivienda con el mínimo coste posible, a fin de poder llegar a nuestro cliente potencial y obtener un mayor beneficio.

Una vez alcanzados nuestros objetivos y encontrado al cliente deseado, comienza la fase de PONERSE LOS ZAPATOS DEL OTRO.

Entendemos que confiar nuestra casa a otra persona puede ser estresante y por eso nos tomamos muy en serio nuestra labor. Nos esforzamos para conseguir que todos nuestros clientes y sus inquilinos queden felices y satisfechos.

Por todo ello, en el caso del arrendamiento de un inmueble, queremos dar unas pequeñas recomendaciones a nuestros clientes. El propietario debe ser consciente de la reciprocidad, ya que, cuanta mayor empatía derrochemos, mayores serán nuestros beneficios. No basta con entregar la casa bonita y ya está. Según nos indica la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos), el propietario está obligado a entregar la vivienda en perfecto estado de conservación para el uso que se destina, mientras que el arrendatario tiene derecho a comprobar los desperfectos encontrados en la casa y notificar lo antes posible al propietario para su reparación.

Al margen de lo que marca la ley, viene bien recordar que las personas nos apoyamos en las relaciones interpersonales. Debemos ser conscientes de la aparición de una nueva relación con las personas que habitan nuestro inmueble, nuestros inquilinos, y ese vínculo hay que cuidarlo.

Está claro que hay muchas maneras de expresar los sentimientos y los intereses cuando no encuentras las cosas como tú esperabas, y más cuando hablamos de algo tan importante como un hogar.

Cuando mis clientes propietarios me hacen comentarios como: “Que maja es la clienta, pero qué pesada. Quiere que le cambie la barra de la cortina que está rota. Si yo la arreglé con precinto y ni se nota, se quedó como nueva”. U otro ejemplo: “Ya me ha llamado otra vez, que el fogón de la cocina no funciona bien. Me llama todos los días. Y a todo esto, solo ha pasado una semana de la entrega de llaves”.

¡Propietarios! Hemos alcanzado nuestros objetivos, tenemos al inquilino deseado y las perspectivas económicas cumplidas. ¿Tendremos que dar algo a cambio? Seguimos con las relaciones. Como en cualquier relación, surgen las controversias. En ese caso, se producen una serie de negociaciones, en las que hay partes. Y las partes deben de llegar a un acuerdo justo, ¿no? Si nosotros hemos conseguido nuestros objetivos, la otra parte desea lo mismo. Y esa parte es nuestro inquilino.

Vamos a tratar de ponernos en su lugar, de ser empáticos.

¡SÍ! la empatía, esa palabra que tanto se usa ahora: las emociones. Tenemos que ponerlas en práctica. Y las Incluiremos como una habilidad más a la hora de realizar un HOME STAGING.

Así, obtendremos mayores beneficios y eso nos facilitará un ambiente más cordial. Desde BHOGA, cuidaremos de todo lo que tiene valor para nuestro cliente. Vamos a tratar de ponernos en el lugar del otro, aunque no siempre nos hable como nos gustaría. Vamos a pensar cuáles son nuestros intereses reales y qué nos aporta, realmente, pensar que nuestra inquilina es “una pesada”.

Por todo ello, creemos que la fase de PONERSE LOS ZAPATOS DEL OTRO, puede ayudar a nuestros clientes a maximizar el retorno de sus propiedades, así como encontrar nuevas oportunidades en el mercado inmobiliario.